Un espacio dedicado a reconocer a las personas que, desde fuera del plano estrictamente deportivo, contribuyen al crecimiento y desarrollo de la vela española
Ion Chicoy es una de esas figuras clave que trabajan lejos de los focos, pero cuyo impacto resulta decisivo en el futuro de la vela española. Desde su labor técnica y científica en la RFEV, contribuye a construir, con visión a largo plazo y atención al detalle, el camino que recorren los jóvenes regatistas hacia el alto rendimiento y el sueño olímpico. Conozcamos su trabajo (y a él) un poco más.
Me llamo Ion Chicoy, soy Doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y actualmente trabajo en la RFEV como Director Técnico Adjunto. Soy natural de Murcia y mi vinculación con la vela viene desde muy temprano, ya que he navegado y competido desde los seis años en clases como Optimist, Europa e ILCA, una experiencia que ha marcado profundamente mi trayectoria personal y profesional.
En la RFEV mi función principal es el desarrollo de los regatistas jóvenes que han destacado en categorías inferiores y que tienen proyección para formar parte del equipo olímpico en los próximos ciclos. Además del equipo 2032, gestiono los niveles N3 y N4, que corresponden a los dos escalones inferiores y que forman parte de lo que denominamos clases estratégicas, clave en la detección y consolidación del talento de futuro.
Mi trabajo consiste en coordinar, planificar y dar coherencia a todo ese proceso de formación hacia el alto rendimiento. Esto implica desde la organización de los Equipos Nacionales de clases estratégicas para su participación en campeonatos internacionales y concentraciones, hasta el diseño de sistemas de valoración del rendimiento, el control de la carga de entrenamiento y el seguimiento individualizado de cada deportista. La idea es que cada regatista no solo entrene mucho, sino que entrene mejor y con una dirección clara.
Antes de asumir este rol, he desarrollado mi carrera como entrenador de Optimist e ILCA a nivel nacional e internacional, además de haber gestionado clubes y escuelas de vela, lo que me ha permitido conocer el deporte desde todas sus perspectivas y entender mejor las necesidades reales de deportistas y técnicos en cada etapa del proceso formativo.
Creo que lo más importante en un puesto como este es tener una visión a largo plazo y, al mismo tiempo, cuidar los detalles del día a día. Trabajamos con deportistas muy jóvenes, en una etapa clave de su desarrollo, y es fundamental crear entornos de trabajo exigentes, pero también estables, donde puedan crecer sin quemarse y donde se sientan acompañados.
Lo que más me gusta de este trabajo es ver cómo los regatistas evolucionan. Cuando un deportista que has visto llegar con talento, pero todavía muy verde, empieza a consolidarse, a competir de tú a tú con los mejores y a creer en sí mismo, es muy gratificante. Al final, nuestro trabajo muchas veces no se ve reflejado en una medalla inmediata, pero sí en trayectorias que se van construyendo con el tiempo.
Mis aspiraciones están muy ligadas a seguir mejorando este sistema de trabajo dentro de la Federación y a continuar formándome como profesional del deporte. Me motiva contribuir a que España tenga una estructura cada vez más sólida para formar regatistas de alto nivel, basada en criterios objetivos, ciencia del deporte y una buena coordinación entre técnicos, preparadores físicos y deportistas. Si logramos que cada generación esté un poco mejor preparada que la anterior, estaremos haciendo bien nuestro trabajo.

